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9 de agosto de 2010

Desparramo de comas

Ta,... le puede pasar a cualquiera que, de vez en cuando, siente que puede con todo, aunque no es cierto. No obstante, es algo controlable, pero lleva mucho tiempo y algo de práctica.

Sin embargo,... aunque lo intento, porque me lo ha hecho notar mucha gente que me aprecia bien y, sobretodo, diversos críticos que, en todo su derecho, con todos los atributos y galardones, me dijeron que podía ser falta de categoría, o de leer cosas de verdad, y no los artículos de mierda que leo, esos que siempre están horriblemente escritos, pero bueno, así tienen que ser escritos porque son científicos, como si los científicos no pudieran aprender a escribir, o contratar a alguien que les arme mejor las frases, y no tener que leer a un chino, para no mencionar un sudamericano, intentando por su propia cuenta escribir en inglés, creyendo que lo hace muy bien,... no lo logro.

Seguiré intentándolo, para mejorar y, por sobre todas las cosas, para demostrar que, de ninguna manera, escribo como un botija de 13 años con dislexia. Seguiré buscando el equilibrio entre el viraje absurdo, el paréntesis aclaratorio, el chiste estúpido, y el hilo de la historia.

Tengo que escribir, en la medida de lo posible, con menos comas.

21 de mayo de 2010

Al prócer... lo más preciado

Ta... Capaz se zarparon un poco los loquitos de peñarol que fueron a festejar a 18. Capaz no había necesidad de tirarse unas botellitas y romper un par de vidrieras. Capaz, también, la policía (que parece que estaba esperando hace tiempo este momento y tenían encerrados a como 30 GEOs en jaulas en un sótano, les pegaban y les daban poco de comer, para que salieran enfermos por dar palos) también se zarpó un poco. Capaz la causa que se armaran esos líos fue que el choque entre estos dos bandos no tenía otro final.

Sin embargo, lo más comentado por muchos "panelistas" de radio y TV fue que unos cuantos hinchas se treparon, pintaron con letras amarillas, y hasta le plantaron una bandera aurinegra al monumento ecuestre de Artigas en la Plaza Independencia. Las cosas que dijeron... Irrespetuosos, antipatriotas, que viven en una dimensión paralela, endrogados, peñarooool, lo único que les revota en la cabeza es "¡manya campeón!". Analizaron esta conducta como la demostración de una fuerte desviación social que sufren estos individuos, rozando la psicopatía.

Sin embargo, yo creo que es completamente al revés. Asi como los milicos, o cuando hay una visita internacional, ofrendan un arreglo de flores, estas criaturas futboleras hicieron su ofrenda, pero a su estilo. ¿De qué otra forma estos muñecos pueden ofrendar al prócer que no sea entregándole una bandera y pintando letras amarillas para putear al bolso? Dieron e hicieron lo que más aman sobre el monumento. Hace tiempo no veo tal ofrenda al Jefe de los Orientales.

Me imagino lo que pensaban mientras ofrecían todo lo que tenían a José Gervasio. "¿Cómo no le va a gustar a Artigas que le dejemos una bandera del manya y pintemos abajo bien grande 'Bolso puto'? Si el prócer era aurinegro, todo el mundo lo sabía. ¡Si hasta se le vé la camiseta rayada, asomando por encima del pantalón, en la foto que le sacó Blanes frente a la puerta de la Ciudadela! Él mismo mandó: "Sean los manyas los más privilegiados"... Y así nos fue. ¡Campeón del siglo XX! ¡¡Peñarol noma'!!".

...¡¡¡Enfermos!!!...

23 de febrero de 2010

El arroyo La Paz

Miré hacia el cielo. Parecía que esta abriendo, a pesar de que la lluvia seguía. Pero, de todas formas y a pesar del día de mierda, entendí que era el mejor momento... Tomé mi kayak, mi remo de dos puntas y me dispuse a vivir un momento de turismo-aventura, que para ello estaba ahí en ese momento y con ese entorno... Ah...! El olor a la lluvia es algo incomparable... Los arboles y plantas se notan más vivos/as. ¿Qué más se puede pedir?

Al principio me costó un poco meterla en el agua. La corriente estaba fuerte. Si me descuidaba, podía haber perdido mi kayak. Me acerque a la orilla por medio de un "barranco" que moría en el agua como en una especie de "planchada" que le dicen, de esas que se ven mucho en los lugares donde salen canoas y botes, por ejemplo en el Náutico, en la Barra del Sta. Lucía, o donde era el Rowing viejo. En ese lugar pude apoyar el kayak sin problemas y sin riesgos que se me lo llevara la corriente. Me subí, me acomodé, me puse el casco protector (por algún vuelco inesperado. Mirá si se me ocurría parar una piedra con la nuca), y dando saltitos torpes el kayak perdió piso y comenzó a ser llevado por la foribunda corriente.

Acá es cuando empieza la acción. Cuando se nota la destreza del remero para esquivar la infinidad de obstáculos que aparecen. En primer lugar, apareció un perro nadando que con un certero remazo lo saque del medio. En seguida, tuve que esquivar un auto que fue arrastrado hacia el centro de el cauce. Hubo un toque lateral con el auto, porque las olas provocadas por el pasaje de un ómnibus a mi costado, justo en el momento que superaba al auto, me hizo dar contra el mismo. De todas formas y con mucha destreza no volqué.

El primer gran problema fue tratar de cruzar Yaguarón. A pesar de que yo tenía la verde, no se le ocurre a unos de estos contenedores gris pasar como tromba. Cuando lo ví, ya casi lo tenía encima. Suerte que mis reflejos me acompañaban y a que la velocidad que traía no era mucha, y atiné a una frenada clavando el remo. Claro que quedé perpendicular a la dirección de la corriente, pero nada que un experto no pueda solucionar. El segundo problemún se sucitó dos cuadras más adelante, en el cruce con Libertador. Ahí se chocaban dos corrientes y los remolinos eran espectaculares. Esquivando gente, contenedores, autos flotadores, y montón de cordones y bordes que pudieran dañar mi hermosa nave. Y como si fuera poco, cerca mío vi volar literalmente una tapa de alcantarillado. Suerte que estaba lejos... Una vez llegado a Rondeau, el nivel del agua ya era bajo y decidí poner fin a mi travesía.

Alguien se preguntará (en realidad nadie, porque nadie ve este blog): ¿Tardaste medio año en volver a escribir, para escribir esta pavada?... Y yo les responderé: Lo que pasa es que me quedé sin ir al carnaval ayer y volví a ver la tele.

11 de junio de 2009

Si Mahoma no va a la montaña...

Una de las frases que nos deben haber quedado de las viejas invasiones musulmanas a España, o extraído de las posibles frases de uso común de la comunidad musulmana debe ser "Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma". La solemos usar para expresar "si no sale por acá, sale por allá...", o "si no es por aquí es por allí...", y ese tipo de cosas. Lo que no se conoce mucho, y que es algo común en frases populares, son las versiones alternativas que sucumbieron ante las tenebrosas manos del tiempo, en una competencia brutal por la supervivencia como la frase predominante y como la transmitida de generación en generación.

Una investigación concienzuda del Centro de Estudios sobre Pelotudeces Populares, logró rescatar de los escombros escritos en los cuales de pueden leer una serie de frases que se piensan ocuparon un lugar en el "decir" popular musulmán, en una competencia mortal por el lugar que hoy ocupa la famosa frase antedicha.

A continuación, se transcriben algunas de las cuales hoy podrían haber sido parte del saber popular:

"Si Mahoma no va a la montaña, la montaña se pone triste"

"Si Mahoma no va a la montaña, Mahoma se pone contento, porque en realidad no tenía muchas ganas de ir"

"Si Mahoma no va a la montaña, debe ser porque no tiene "sillitas colgantes" para ir más fácil, como los que hay en el Cerro del Toro"

"Si Mahoma no va a la montaña, Mahoma se va pa'l Cabo con la "jenchi", hasta que esa atorranta se baje de su pedestal de soberbia y se digne a visitarlo. ¿Que se cree esta cotorruda? ¡Claro!... La señorita cree que el universo es "montañacentrico"..."

"Si Mahoma no va a la montaña, le van a poner la falta."

"Si Mahoma no va a la montaña,.... ¡No sabe lo que se pierde!... Es que no tiene idea como se pone esto después de las 2am."

"Si Mahoma no va a la montaña, es porque se quedó mirando "Deportes en el Recuerdo" en Showmatch."

"Si Mahoma no va a la montaña, la montaña podría darse una vueltita para visitar a Mahoma. Pero claro... ¿Como se va a poder mover si está gorda como una montaña?... ¡Dale, bo! Mové esos músculos (si te quedan todavía y no te la invadió toda esa grasa imunda). ¿No querés que acerque una cinta caminadora o una bici de gimnasio pa' que te bajes unos kilos y así te podés mover?...

¡Qué pelotilla Mahoma, darle tanta vuelta a una montaña habiendo tantas...!

17 de mayo de 2009

Oda al moco

Bueno, en realidad no es exactamente una oda, porque no tengo la menor idea de lo que es. No sabría distinguir entre una oda y el quijote. Es más, no estoy seguro de que se escriba así: podría ser "hoda", u "odda". En definitiva, y para salir de este pozo de humillación en el que me vi estancado, quería expresar unas palabras para aquel amigo incondicional que me acompaña desde que tengo uso de razón todos los inviernos: el moco.

En un principio pensé "¡Que chanchada!...", guiado por tantas batallas perdidas por erradicarlo y por tantas complicaciones al convivir con él, pero después reflexioné y decidí mirar el problema como algo normal. Y para ayudarme con esta autoterapia, decidí escribir unas cositas para reivindicar al moco, emplazándolo en el lugar exacto que ocupa en mi vida: la de un compañero.

Siempre, en cada otoño, aparece calladito, como pidiendo permiso, y se instala en una cómoda habitación que le preparo todos los años. Primero, es una agüita, pero luego toma confianza y se torna denso y colorido. Tiene sus vaivenes durante el invierno (tampoco pretendo que venga y lo único que haga es quedarse ahí. Me parece bárbaro que salga, vaya al cine, visite a otros amigos mocos, etc.), Pero cuando se siente muy cómodo hasta llama a sus primos, los catarros, y se arman cada fiestita que "¡Mama mía!". Les tengo que pedir, por favor, que achiquen un poco que hay gente que quiere dormir y eso...

Pero es un compañerazo de verdura... Siempre consecuente, siempre ahí. Por eso, esta oda. Y es una oda porque, para que sepa que he cambiado mi actitud hacia él, arranco a hablarle al moco con una "oda":
-¡Hoda moco!... ¿Cómo esdtás? Quedía habdarte podque sé que indtendté vadias fodmas de edadicardte: muchas ddogas médicas (y de las otdas), y hasta homeopatía. Pedo me di cuenta que estuvisdte en todos lados conmigo: en las buenas y en las malas, en el intediod y en el extediod. Y también, que sos pardte de la comunidad y como tal dtenés tus dedechos y medecés despeto. ¡Gdacias por todo, moco! ¡Se que siempde me vas a acompañad!-

¡Bueno, ta!... Lo admito... Estoy resfriado de nuevo...

31 de marzo de 2009

¡Ta!... ¡Lo hice!... ¿Y ahora que hago?

Bueno... Tampoco pretendan de que ya, de primera, ponga algo interesante... Capaz lo que puedo hacer es refritar viejos éxitos, transcribir diálogos sheakspirescos, tomar vino y comer sandía y probarle al mundo que es una falacia que te morís.

Tampoco esperen (mis familiares y allegados que serán los únicos que lean esto, porque ¿Quién carajo va a perder 15 minutos en leer las guazadas que se le ocurren a uno? ¡Mira que hay que perder el tiempo con esta pavada! A qué gil se le ocurre ponerse un blog y... ejem... Acordate, locur, vos cambiaste. Ya no pensás así. Volvamos). Decía, tampoco esperen cosas maravillosas acá... (pero a quién le estoy hablando... esto es muy raro. Es como un pancho de plástico... esperen, los panchos son de plástico... ta, la dejo por acá. Olvídense de la metáfora). No las esperen, porque no van a venir, y ta...

El punto es que me hice el blog (¡Chupen, giles! Para aquellos que decían que no lo iba a hacer. Ahora me deben esa cerveza que apostamos, jejeje... Y ahora, el resto del mundo saben porque me armé un blog...). Capaz lo que indica el protocolo es agradecer a todos aquellos que hicieron posible esto: Mima (¡Te amo, mi amor! ya falta poquito), a la barra maltratada, a la barra del c100 (ahora no me van a tener que soportar más en el grupo... ¡Mentira!), a Cacho Bochinche que forjó mi caracter, a Eladia Isabel que une lo que parece lejos (¡Gracias Eladia! Tiene el nombre como de una tía ¿no?), al vino de mi viejo, a Sergio Gorzy que será parte de esto (seguramente, si sigue así), al jingle de Cymaco repuestos, al repelente de mosquitos Off (me mantendrá alejado del dengue), y a una lista innumerable (tal vez la siga en otra ocasión, porque viste como es, mañana te los cruzas y te dicen -¿Porqué no me nombraste?- y -¿Te olvidas de los amigos, eh?-... Les prometo que cumpliré más tarde...

ta ahora!